De verdad, es una receta super fácil que encanta a los niños, y si teneis visitas, quedareis como unos estupendísimos anfitriones.
Ahí van los ingredientes:
- 3 huevos (claras y yemas separadas)
-90 gr de harina de repostería
-75 gr de azúcar
-una pizca de sal
-azúcar glass para decorar

En un bol, montamos las claras a punto de nieve, echandole el pellizquito de sal para que suban mejor. Un consejo: poned las varillas a velocidad baja, y cuanto más frías estén las claras, mejor.
Una vez que hayan duplicado o triplicado su tamaño, echamos el azúcar en forma de lluvia, espolvoreando, pero sin dejar de batir. Cuando ya hemos echado todo el azúcar, subimos la velocidad a media potencia, y hacemos el merengue. Tardará unos 5 minutos, y tiene que hacer picos.
Por otro lado, batimos las yemas y las incorporamos al merengue, poco a poco, con movimientos envolventes. En este paso ya nos olvidamos de las varillas, va mejor una espatula o cucharón.
Cuando estén bien incorporadas, vamos echando la harina en tres o cuatro tandas, igual que las yemas, poco a poco, y con movimientos envolventes, de abajo a arriba.
El horno debe estar precalentado arriba y abajo a unos 170-180º C.
En la bandeja con papel de horno, o la lámina de silicona, pondremos los melindros.
Podemos usar una bolsa de plastico y cortar una punta, o usar la manga pastelera. Iremos haciendo tiras (o cilindros) del tamaño que prefirais, dejando unos 4 cm entre unos y otros, y espolvoreamos el azucar glass.
Metemos la bandeja en el horno durante unos 12 minutos...y listo!!! Están riquísimos, lo que si tenemos que ponerle alguna pega es que es mejor consumirlos ese mismo día, y no meterlos en bolsitas ni tuppers, porque el azúcar hace que "suden"...pero vamos, que con estas cantidades, lo normal es que eso no sea un problema!!
Ánimo y a calentar el horno!!!!!






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